Si Steam no existiera, ¿sería el mundo de los juegos de PC un páramo caótico? Este artículo profundiza en cómo Steam pasó de ser un 'software basura' rechazado a un imperio digital que domina el mundo. Descubre la verdad detrás de cómo Gabe Newell derrotó a la piratería con 'servicio', mantuvo a los jugadores como rehenes con 'bienes raíces digitales' y la sorprendente realidad de una 'dictadura' que no cotiza en bolsa.